Quien tiene un jardín tiene un tesoro. Imagínate ahora que llega el buen tiempo alargando una comida con amigos al aire libre, viendo como tus hijos se divierten correteando a sus anchas, tu mascota corriendo de aquí para allá… Idílico ¿no? Ahora, imagínate algo mejor aún: tienes ese precioso jardín para disfrutar con los tuyos perfectamente cuidado y sin la necesidad de gastar tiempo regándolo y, además, ¡ahorrando en tu factura del agua!

La mejor manera de conseguir esta libertad a la hora de cuidar tu jardín es implantar un sistema de riego automático. Si quieres saber cómo funciona y cuáles son sus ventajas y cómo las vas a ver reflejadas a la hora de mantener tu jardín, este post te interesa.

¿EN QUÉ CONSISTE EL RIEGO AUTOMÁTICO?

El riego automático es un sistema que te permitirá abastecer con agua las plantas de tu jardín mediante una programación establecida. Es decir, sólo tendrás que seleccionar la hora a la que quieres que se active, la duración de riego que más te convenga, así como la zona que quieres que se riegue en ese momento. Una vez lo hayas programado, el sistema de riego se activará automáticamente siguiendo tus indicaciones.

Hay diferentes sistemas de riego automático: riego por goteo, por aspersión o por nebulización.  Dependiendo de las características de tu jardín será más favorable elegir uno u otro; pero no te preocupes, ¡de eso nos encargamos nosotros!

¿POR QUÉ INSTALAR UN SISTEMA DE RIEGO AUTOMÁTICO?

Las ventajas de este sistema de riego son múltiples: para ti, para el bienestar de tu jardín y para el medioambiente.

VENTAJAS PARA TI:

  • Ahorra tiempo. Sabemos que te encanta tener tu jardín bonito y bien cuidado, pero seamos sinceros: tener que regar en tu tiempo libre da mucha pereza. Por eso, un sistema de riego automático puede ser tu mejor aliado, ya que solo necesitas 5 minutos para programarlo y del “trabajo sucio” ya se encarga el sistema.
  • Ahorra en tu factura del agua. Un sistema de riego bien programado es la clave para disminuir considerablemente el gasto de agua. Es tan fácil como seguir algunos trucos para optimizar el consumo.
    Por ejemplo, programa tu sistema de riego para que se active en las horas en las que hace menos sol. De esta manera, las plantas absorberán más agua en menos tiempo, pues esta no se evapora debido a la fuerte incidencia del sol.
    Otra idea clave para reducir el consumo de agua es distribuir el riego por zonas, ya que habrá algunas que necesiten ser regadas con más asiduidad y otras que requieran más o menos tiempo de riego. Distribuyendo el sistema de riego por zonas logramos optimizar al máximo el agua empleada en cada una de ellas.

VENTAJAS PARA TU JARDÍN:

  • Humedad constante. Lo óptimo para tu jardín es que la humedad sea constante y uniforme. Con los sistemas de riego tradicionales es más difícil conseguir esto, pero con el riego automatizado podemos identificar el factor humedad y activar un riego suave para mantenerlo.
  • Nutrientes para tus plantas. Puedes añadir nutrientes al agua de riego para alimentar tus plantas a la vez que se riegan.
  • Previene y reduce enfermedades. Si tus plantas reciben demasiada agua, o menos de la que deberían, pueden sufrir “estrés hídrico”, lo que hace que enfermen. Con el sistema de riego puedes administrarles la cantidad de agua exacta que necesitan.

VENTAJAS PARA EL MEDIOAMBIENTE:

El ahorro de agua, además de ser beneficioso para tu bolsillo, contribuye a cuidar el medioambiente.

Si estás pensando en mejorar tu calidad de vida y la de tus plantas instalando un sistema de riego automático, es importante que cuentes con profesionales expertos en la materia.

En Meryva contamos con los mejores técnicos y especialistas en instalación de sistemas de riego, que te aconsejarán y asistirán durante el proceso de instalación y te darán las claves para poder disfrutar de este servicio como tú y tu jardín os merecéis.

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